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ESQUISSE III
de Sister Ray

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El sol jugaba al escondite detrás de unas nubes traicioneras. El Moll de Gregal estaba desierto: nada de patinadores, ni familias tomando el aperitivo. Compartía la superficie gris y azul del mar con un par de windsurfistas y una gaviota que pasó volando tan bajo que pude ver cómo se rascaba el buche con la pata izquierda mientras planeaba.

En tierra, sólo dos japoneses (infatigables, inasequibles al desaliento), un fotógrafo y yo. Todos hacían fotos: los japoneses, el fotógrafo, yo con mi libreta y mi boli, a mi manera. Qué suerte tener todo esto casi para mí sola, pienso. Qué privilegio.
Las gaviotas se desgañitan y se pelean en la superficie por una brizna de carroña o un pececillo incauto. Los japoneses han encontrado a un solitario camarero entre los bares desiertos, las sillas patas arriba sobre las mesas, y le preguntan en correcto castellano por el menú.

Parece que quiere salir el sol, pero no acaba de decidirse.

Aparece más gente. Un jubilado con gorra. Es mediodía. Los restaurantes están abiertos por fin. Sale el sol.

Me enfrento al mar abierto. El agua está tan tranquila que parece una lámina de plata picoteada por un buril. El sol asoma a medias entre unas nubes y deja caer una cortina de rayos que forman en el agua una mancha redonda y brillante como una moneda. Detrás, el horizonte con dos barcos oscuros permanece en la bruma. Los huecos de las nubes cambian a cada momento, llevando la cortina de sol de un lado a otro del escenario, como decorados teatrales movidos por una invisible mano. Ahora un rayo oblicuo separa la zona de luz y la de sombra creando un ángulo brutal que divide el cielo en dos. Luego son los barcos los que reciben la cortina de sol como una mágica ducha: el agua cabrillea en el horizonte al contacto de la luz y la ilusión de "salpicadura" se hace así mucho más intensa.

El fotógrafo intenta recoger cada uno de esos momentos y las gaviotas graznan y vuelan en círculo antes de posarse en la bandeja lisa y gris.

Ahora, uno de los barcos (el más grande) flota en una neblina irisada y ante él se desparrama un charco inmenso de luz brillante y movediza como un pedestal. Las láminas de sol se han desplazado hacia las negras grúas y torres del puerto, y destaca un penacho de humo blanco que flota sobre una chimenea como un jirón de nube.

La superficie de plata se oscurece. Hay más actores en este escenario: dos pescadores en el malecón, una barquita que se aleja hacia el horizonte, un ciclista que pasa haciendo sonar un timbre intempestivo, golpeteo de motores abajo en el puerto olímpico, el rugido hueco de un avión al fondo. Las gaviotas, sembradas en el mar como confetti, son los retazos de papel de una carta rota y lanzada al viento.

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esquisse (probabl. del latín schedium, poema improvisado) f. esbozo, bosquejo // boceto // resumen, compendio // inicio, amago

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