a José Agustín Goytisolo (In memoriam) de Arturo MontfortSu cuerpo quedó tendido
en la calle
Murió a contraluz
en el quicio de la tarde
a la hora del silencio y la siesta
mientras el aire doblaba las esquinas
cansado
Sus ausencias
pisándoles los talones a la primavera
Nunca sabremos muy bien
si vio cumplidos sus deseos
("A mi me gustaría morir
con la cabeza clara y sin dolor", decía)
Estaba solo en el piso
mientras el aire doblaba las esquinas
a las cuatro de la tarde
Ni siquiera el falso y mentiroso brillo
del televisor
sabía maquillar su rostro marcado
melancólico y afable
ocultar la niebla esquiva de sus dedos
cigarrillo amigo o enemigo
qué más da
Su sonrisa amable hilaba
claros vestigios de tristeza
Su dolor era el poso de arrugas
de horas quemadas
La cautela del periodista
puso metáfora a la muerte
("se desplomó desde la ventana")
mientras el viento doblaba las esquinas
Goyti
solo
a las cuatro de la tarde
Contra el gran ruido
su derecho al vacío y al silencio
Su última palabra
fue blanca
como el último sol de invierno
¡Tus palabras nos reconfortaban tanto!
("A pesar de los pesares
tendrás amigos, tendrás amores")
Ya eres voz de ceniza
vuelo ligero de los sueños
rozando el agua
Perdóname, no sé decirte nada más.
Hablan de que la vida también es
aquello que no hicimos
Tomar una copa juntos
por ejemplo
Cada tarde es un puerto, anunciaba Borges
Quedamos pues?
©
Barcelona, 20 de marzo de 1999

|